5 jul. 2010

Friends

Hay personas que andan con los pies descalzos por el mundo, corren con el viento a favor y jamás han probado la carne (a veces), andan por ahí derrochando alegría y contagiando a quien se tropiece con ellas, visten ropas de colores inusuales con unos extraños gorritos para soportar el frió.

Ríen, juegan y a veces lloran, pero es normal pues en ellas se connota sobre todo la palabra equilibrio. Alguna vez pensé que eran un mito, que no existían pero hace poco me he encontrado con algunas de ellas, si lo sé, son escasas como los duendes y hadas del bosque, algunas son esquivas a los abrazos pues empiezo a pensar que les gusta más dar que recibir, como en aquella noche cuando las luciérnagas comenzaban a brillar intensamente y la luz de las estrellas se apresuraba en ráfagas a llegar a la tierra y todo porque ellas, las personas de los pies descalzos, hacían un brindis de amistad.

Y es que lo bueno de esto es lo que se aprende, se aprende a andar, se aprende a correr, se aprende a amar, se aprende a ser, son moldes infinitos de personalidad y sin estas personas la naturaleza moriría de una eventual esterilidad, todo se pintaría de gris.

sobra nombrar a las personas a quien va dedicado, este escrito se encargara de buscarlos pues así lo he programado...