11 jul. 2010

La sonrisa, complicado asunto


Ella, se llama Ella...
Ella se sentó en el rincón
donde creyó que había la mayor cantidad de gente posible,
Ella no pensó ni siquiera un momento
Ella detuvo su reloj para ver la hora con más precisión,
dejó de oír el tic tac y se encontró sola,
abrumada... pero sola,
en una multitud pero sola,
así que no lloró,
decidió gritar para escabullirse
a la velocidad del sonido, pero,
¿A dónde? a un lugar más solitario...
o sería mejor a uno más atestado de sordos, o de ciegos,
no habían muchas opciones,
Ella no lloró por segunda vez,
sonrío, disfrazando, eclipsando, enmascarando y omitiendo...
Hoy Ella se quedó con una sonrisa permanente,
desde el día que no lloró por tercera vez, en compañía
de personas que tienen su propio mundo y que tal vez
en pleno invierno para ellos es verano
como la mujer del vestido rojo en la plaza de Ljubljana.
En honor a ti que lo deleitaste pensando en el futuro.