21 may. 2011

¡Por los caminos de la mente!


Las luces deslumbraron las tinieblas del cielo, los destellos fulminantes y certeros se clavaron en mis pupilas cuando yo, sólo pensaba en un mañana, ese día incierto del que no tengo garantía... Después cuando cayó de nuevo la oscuridad resolví continuar con mis sucesos internos, resolver mis inquietudes, comenzando desde el primer día, cuando llegué frente a mi hogar, y él me miró para sellar la burbuja, para usar el vacío, para improvisar uno de esos momentos que se sienten como las luces de navidad durante un momento familiar, la nebulosa comenzó a moverse a altas velocidades alrededor de nosotros, todo afuera se detuvo; mientras tanto las gotas de lluvia caían, y dos almas se veían lentamente, desvistiendo y deshojando uno a uno los pecados... -De esa manera en una noche cualquiera, vislumbré el hoy.-