11 feb. 2012

Todos podemos ser

Allí va aquel extraño personaje de figura escuálida
caminando mientras sangran sus pasos
como aquel durazno, el caroso cantor.

Se acaba de ir y empezamos a extrañarlo
a recordarlo con inmenso aprecio
se va con el viento, así como se fueron las hojas.

Y lo mas intimo de su ser también se va
me refiero a su espíritu
aun le decimos -Llévame-

Adiós, Chau, hasta siempre
mientras ondeo mi mano te despido
siento en lo profundo como las horas bajan.

Socio del desierto
alma de diamante
pescado rabioso
mil años pasaran y otros mil volverán
pero nadie como vos
nadie