29 oct. 2012

Se lucha




Se lucha, se vive, se llora, se camina, lento, frió, sin prisas o azares, se llega a la tan anhelada espera.
La vida mueve sus maracas como la cascabel de una serpiente que se yergue sobre su panza, mientras tanto nos hipnotiza, nos vuelve taciturnos, mediáticos, zombies.

Y es entonces cuando la música nace, desde la más entrañable necesidad, las más visceral de todas las necesidades, nos muestra esa pantalla en alta definición llamada realidad, la música lo es todo, es la vida misma que es dual, que a veces es blanca, a veces negra, pero nunca ambas a la vez, jamas gris. 

Así fue la vida de un gran maestro malagueño, que el eco de sus maracas perdure por siempre en la alboradas musicales, y que el andar rastrero de sus pasos marque el sendero, por la calle real, de los que en algún modo hemos andado sobre el pentagrama de la música.

Un pequeño homenaje a un gigante malagueño, el Maestro Portilla, qué la música y el arte siempre Iluminen los senderos.